Hay que tomar el Toro por los Cuernos

Luego de las elecciones coloniales de la isla ha quedado un sabor amargo por la forma atropellada en que se llevaron a cabo estas y el posterior escrutinio. Todo esto como resultado de una ley electoral que se aprobó de manera unilateral por la mayoría legislativa de ambos cuerpos dominada por el PNP. Subterfugio legal que se cocinó lentamente después de la salida abrupta del exgobernador Ricardo Rosselló Nevárez y orquestada por el presidente del senado Tomas Rivera Schatz. No hay dudas de que la maquinaria del PNP trabajó arduamente para tener listo su ejército electoral en las pasadas elecciones para hacer lo indecible por tomar el control del gobierno una vez más, aunque el 67% del electorado no los favoreció.

Con una oposición fragmentada que incluyó dos nuevos partidos y un candidato independiente a la gobernación hacían que el espectáculo colonial fuese el mejor orquestado de los eventos electorales anteriores, pues con la aprobación de una nueva ley que perpetua el partidismo político y casi no deja espacio para las candidaturas independientes, la perpetuidad de la colonia se materializa.

Ahora se hace un llamado a la fiscalización del nuevo gobierno electo que será una continuidad del neocolonialismo que hemos estado experimentando con un desmantelamiento de los activos del gobierno y su privatización, más la venta desmedida de los recursos naturales del país. Los líderes de la oposición tienen una responsabilidad moral con el 67% del electorado que repudio al PNP en las elecciones pasadas, así que tienen el deber de denunciar todo aquello que sea en perjuicio del pueblo y de nuestra identidad. No pueden permitir que una minoría en el poder lleve a cabo la culminación ideológica cuando en el plebiscito el Si, no obtuvo una mayoría contundente, pues el Si obtuvo 623,053 votos ante 567,346 que votaron por el No. Pues vienen en este cuatrienio a querer culminar a la fuerza su utopía estadista, y aunque el resto del pueblo y su propio liderato estadista saben de esta realidad, tienen que hacer un drama de todo esto para mantener la llama de su partido colonial.

A su vez el Congreso y el gobierno de los Estados Unidos siguen en la negativa de resolverles su sueño estadista, pues solo hacen promesas falsas en tiempos eleccionarios para obtener el voto boricua continental que respaldan la utopía de los estadistas isleños. Al gobierno federal solo le interesa mantener la colonia que es lo que a ellos les deja dinero, además de tener el favor del capital financiero estadounidense que invierte en la isla, que son sus mayores aportadores financieros en los eventos eleccionarios.

Ahora bien, creo que ya basta de que sigamos fiscalizando sin proponer propuestas reales para resolver este embrollo colonial. La única propuesta real para descolonizar a la isla es la Asamblea Constituyente de Pueblo, propuesta que no tiene mucho arraigo en el partidismo colonial, aquí es donde la oposición electoral se divide por varias razones que van desde la exclusión de algunas ideologías por no ser descolonizadoras, hasta el protagonismo egotista que siempre lo ha habido, lo que si es que todos desean la descolonización de la isla.

Este instrumento descolonizador es un instrumento incluyente ya que, si no se convertiría en un instrumento que relega la democracia participativa, a su vez no daría espacio para que ningún ciudadano deje de participar ya que todos estaríamos convocados a resolver el estatus colonial de la isla. Es un proceso donde se necesita mucha educación al pueblo y para eso se necesitan voluntarios disponibles en toda la isla, para visitar barrios, vecindarios, convocar reuniones donde se le aclaren las dudas al pueblo. No se trata de proselitismo ideológico si no más bien de educar a un pueblo que tiene que elegir delegados que representen cada sector ideológico en cada pueblo y estos sepan lo que tiene que hacer cuando se les convoque a participar. No podemos seguir esperando a un valiente que tenga una varita mágica que nos complazca a todos y nos resuelva los problemas del país incluyendo la descolonización. En este proceso hay que buscar el balance ideológico porque se trata de buscar la descolonización y cada cual tiene que presentar las ventajas y desventajas de cada ideología, no hay cabida para vender utopías ni sueños. Es donde cada ideología tendrá la capacidad de manifestarse sin oposición alguna en el foro pertinente con un tiempo razonable. Es el único instrumento que se presta para que la democracia participativa se muestre justa e indisoluble, ya que el resultado de esta   definirá el rumbo de este pueblo con la venia de todos los componentes de este, para comenzar una nueva era en la historia política del país.

Published by constituyentepr

Soy un ciudadano común que anhela la descolonizacion de la isla para que el pueblo ejerza su soberanía y pueda escoger su destino político a través de la democracia participativa en una Asamblea Constituyente de Pueblo.

2 thoughts on “Hay que tomar el Toro por los Cuernos

  1. Van 122 años de educación y medios engañosos pintando a la independencia como hambre, dictadura y comunismo. Para aterrorizarnos, mencionan a Cuba y Haití como ejemplos de independencia, pero nunca a Costa Rica, Uruguay ni Singapur.
    Para los plebiscitos, los anexionistas dicen en mítines y en los medios mentiras descaradas que Juan del Pueblo no tiene cómo verificar: que como estado seguiremos con el español, en el deporte internacional y en Miss Universo, mientras que con la independencia se dejarían de recibir no solamente los programas sociales federales, de los que dependen la mitad de nuestras familias, sino además los beneficios del seguro social y de los veteranos de las fuerzas armadas.
    En el proceso descolonizador oficial de la ONU, la veracidad de la educación descolonizadora la supervisa personal de la ONU. La asamblea de status se hace después de que la colonia haya iniciado su ejercicio de soberanía y se hayan retirado todas las leyes e instituciones del colonizador. Así, la independencia habrá dejado de ser un papel en blanco que cada vocero ideológico puede pintar como le convenga en la asamblea de status. En Puerto Rico se irían, a menos que alguna se negocie, la corte federal, el FBI con su historia de represión a veces violenta contra el independentismo, la Ley de Relaciones Federales (#600), las dependencias militares, la aduana, la Ley de Cabotaje, los programas sociales federales, las administraciones del Yunque y del Morro, y la supervisión del Comité Congresional sobre Territorios, entre otros.
    La asamblea de status decidiría entre continuar con la independencia y generar una constitución para la aprobación del pueblo, o negociar con el ex-colonizador una libre asociación entre ambas naciones libres.
    La anexión no se consideraría a menos que ambas naciones fueran de la misma etnia y lenguaje para evitar una relación desigual, contraria a la naturaleza de la descolonización.
    Los estados Alaska y Hawái tienen movimientos independentistas fuertes a pesar de ser similares en cuanto al idioma y etnia de sus mayorías, porque, como Puerto Rico, tienen otras realidades distintas a la de los demás estados. La conexión de estos estados con los otros 48 es por mar, y a ambos, así como a la colonia de Puerto Rico, los obligan a usar la marina mercante nacional, la más cara del mundo, para mantenerla funcionando por considerarla necesaria para la seguridad de todos los estados. Eso encarece sus importaciones y reduce la competitividad de sus exportaciones.
    Si Estados Unidos anexara a Puerto Rico, la nación de 51 estados podría legislar tener el inglés como lenguaje único para la enseñanza y las diligencias oficiales. Además, la diferencia económica y de clima entre Puerto Rico y los demás estados es muy grande, lo cual significa que surgirán proyectos de ley en Washington que beneficiarían a 50 estados mientras perjudicarían a Puerto Rico. Eso ha sucedido a través de la historia colonial, y es la razón para la diferencia económica actual. El que la isla tenga voto como estado en Washington no hará diferencia, perderá 50 a 1.
    Por estas razones, opino que la descolonización de la nación latinoamericana de Puerto Rico no debe darse en el contexto de Estados Unidos (como en 1952, y como implica este blog), sino en el de la Resolución 1541 (XV) de la ONU.

    Like

    1. Luis, la razón de incluir a los estadistas y lo explico en el blog bien, es la de realizar una consulta de democracia participativa y no dar la apariencia de ser excluyente de una parte de la población local. Esto es lo que divide al ala independentista en la isla, unos abogamos por la inclusión por las razones ya dichas y otros se agarran de la bendita resolución 1541 de la ONU. Don Pedro Albizu sino me equivoco en el 1936 quiso participar de unas elecciones para decidir nuestro rumbo como nación, pero fue socavada por intereses financieros locales y extranjeros y de ahí fue que el Maestro decidió no respaldar ninguna acción eleccionaria. Los tiempos cambian Luis y las oportunidades no se seguirán presentando como ahora, así que hay que hay que ser inclusivos y mas aun dados a educar en un ambiente de unidad. Un abrazo.

      Like

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: