Una Constituyente de Pueblo, herramienta descolonizadora de Puerto Rico en el siglo XXI.

Un pueblo que ignora su historia se inclina a cometer los mismos errores del pasado. Este es un dicho bien trillado que hasta en las series televisivas lo citan. Pero no lejos de la realidad al pueblo de Puerto Rico le ha venido pasando esto mismo durante los últimos 500 años de su historia, primero bajo el Imperio Español y luego con el Imperio de los Estados Unidos. Una y otra vez hemos cometido el mismo error de no creernos capaces de solucionar nuestro estatus colonial, permitiendo una y otra vez las imposiciones de los Imperios en detrimento de nosotros mismos, viéndonos incapaces de tomar el toro por los cuernos.

Esta vez quiero remitirme al año 1936 de nuestra historia, cuando el presidente Franklin D. Roosevelt en su administración reconoció el derecho de la isla de Puerto Rico a ser libre y soberana, independiente del gobierno de los Estados Unidos. Fue esa vez que don Pedro Albizu Campos llamó a los partidos políticos de la isla a unirse para realizar un reclamo por esa soberanía reconocida por el presidente Roosevelt y que solo quedaba hacer la declaración ante el gobierno estadounidense para que este reconociera formalmente dicha soberanía. Fue un año donde tanto la presidencia como el congreso eran demócratas, lo que hubiese hecho efectivo el reclamo de los puertorriqueños, el terreno estaba fértil.

Una vez más se nos esfumaba la oportunidad de ser un país libre y soberano, aunque en el pueblo había una disposición al llamado de unidad partidaria hecha por Albizu que presidia el partido nacionalista en aquel entonces, pero la maquinaria política de los demás partidos enfrascada en la lucha de poderes sobre quién representaría al pueblo ante el Congreso para negociar como nación de tú a tú con los Estados Unidos y los intereses económicos estadounidenses, que ya abarcaban nuestra economía insular hicieron una campaña atroz para que la Constituyente no se diera.

En un principio como lo propuso el líder nacionalista de que todos los partidos se unieran al reclamo de la soberanía dispuesta a ser reconocida por el Imperio estadounidense parecería una contradicción a la postura del independentismo de hoy día que no reconoce al anexionismo como una ideología descolonizadora y claro esta, creo que don Pedro tampoco la reconocía, pero estaba dispuesto a que estos participaran con tal de que el proceso fuera democrático. Los partidos Unión Republicana de P.R., que presidia don Rafael Martínez Nadal y el Partido Socialista de P.R., presidido por don Bolívar Pagan representaban el anexionismo, aunque el partido Unión Republicana de P.R. también auspiciaba la soberanía, o sea una especie de republica asociada, el Partido Liberal de P.R., presidido por don Antonio R. Barceló y el Partido Nacionalista de P.R., presidido por don Pedro Albizu Campos que respaldaban la independencia de la isla. De estos cuatro fue el Partido Nacionalista quien convoco al resto de los partidos a una Constituyente, para declarar la republica soberana de Puerto Rico y negociar con el congreso un tratado para estipular el traspaso de poderes a la república y la retirada del ejército del territorio de la isla.

Hoy día se presenta una oportunidad más ante el pueblo de Puerto Rico, pues el ambiente histórico así lo permite, con la imposición de una Junta Fiscal de parte del Congreso para administrar la colonia e imponer su criterio sin consultar al pueblo, quitando toda facultad administrativa al gobierno insular, con una política discriminatoria de parte del presidente actual hacia el pueblo y con el capital financiero haciendo del país un lugar hostil en cuanto a calidad de vida. Los suicidios son la nota habitual ya que la calidad de vida del ciudadano común ha sido trastocada por la Junta Fiscal y el gobierno actual que apoya el anexionismo, cosa que el gobierno federal no está dispuesto a reconocer.  A su vez han surgido nuevos movimientos y partidos políticos dividiendo más el juego político de la colonia, haciendo que el colonialismo se perpetúe en la isla. Son estas las razones para convocar una Constituyente de pueblo, donde los partidos políticos no tengan injerencia alguna ya que hemos visto históricamente que son un impedimento. Convocar al pueblo por sectores y municipalidades le da a la Constituyente una característica singular ya que esta aglutinaría al pueblo con sus diferentes ideologías representativas, lo que la haría un movimiento de pueblo en su carácter democrático. Además, se le consultaría al pueblo a través de los delegados elegidos por el pueblo las definiciones ideológicas que estarían representadas en la Constituyente, estos delegados nombrados por el pueblo representarían al pueblo en la redacción de la Constituyente que se le presentaría al Congreso estadounidense para declarar la soberanía de la isla. Como acto seguido se convocaría un referéndum para que los electores elijan el estatus de su preferencia el cual les seria presentado al Congreso como decisión final del pueblo puertorriqueño y concluyente al Congreso de los Estados Unidos. Si por ejemplo surgiera victoriosa la estadidad y el Congreso rechazare la misma entonces inmediatamente surgiría otra votación en la cual las opciones serian la independencia y la libre asociación de entre las cuales la que surgiera victoriosa sería el estatus final que adoptaría el pueblo de Puerto Rico. Entonces como nación soberana nombraría a los representantes que discutirían el tratado entre los Estados Unidos y Puerto Rico de tú a tú como naciones soberanas.

Convocar un plebiscito más sería una perdida de tiempo y dinero ya que este acto no compromete al Congreso de ninguna manera como ha pasado en otras ocasiones, pues ellos tienen sus reglas para evadir el compromiso con la colonia, pero convocar una Constituyente de pueblo donde los partidos políticos no tengan participación alguna eso sería escuchar la voz del pueblo de manera democrática. El pueblo de Puerto Rico necesita definir su futuro político, dejarlo en las manos del Imperio sería un suicidio cultural y político como esta pasando actualmente, el momento amerita la acción del pueblo de manera masiva, sin distinción de colores partidistas sino pensando en el futuro de las generaciones venideras, las nacidas y criadas en este terruño que nos vio nacer. ¡Apoya la Constituyente de pueblo ya!     

Published by wilfredo465

Soy un ciudadano puertorriqueño que ha visto la necesidad de educar al pueblo y re programar su mente colonial , la cual ha venido formándose durante mas de 500 años por dos imperios colonizadores, España y Estados Unidos, este ultimo por mas de 120 años, donde actualmente ha expresado su coloniaje nombrando una Junta de Control Fiscal que inutiliza al gobierno insular que se había creado con la seudo constitución llamada Estado Libre Asociado, mintiéndole al mundo de que la isla, su territorio, tenia un gobierno propio. Pero la realidad se ha destapado y vivimos en una vil colonia de los Estados Unidos. Este blog se utilizara para combatir la colonia y señalar el camino a los puertorriqueños hacia el único instrumento de descolonizacion, una Asamblea Constituyente de Pueblo.

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