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La Asamblea Constituyente de Pueblo, la única solución

La Asamblea Constituyente es el poder puro de la expresión del pueblo sobre la forma en que quiere conducirse como sociedad, de manera irrevocable y soberana. Solo el pueblo puede decidir su destino como pueblo, ningún poder externo puede decidir por el pueblo ya que no seria la voluntad absoluta del mismo y por lo tanto no se podría llamar una constituyente.

En el caso de Puerto Rico no podemos decir cabalmente que la constitución del E.L.A. sea una expresión pura del poder del pueblo de como el puertorriqueño quiere conducirse como sociedad. Históricamente conocemos que luego de ser redactada dicha constitución, el Congreso de los Estados Unidos necesitaba aprobar dicha constitución, la misma fue enmendada por dicho Congreso y luego fue enviada al pueblo de para que la aprobara en una votación, luego de las enmiendas efectuadas.

Hoy día el gobierno de los Estados Unidos ha declarado abiertamente que dicha constitución fue solo un pretexto al mundo para esconder su relación colonial con el territorio que le fue cedido por el gobierno de España en el 1898. Pues sus cortes han expuesto que Puerto Rico pertenece, pero que no es parte de los Estados Unidos. Nosotros los puertorriqueños ante las distintas vertientes ideológicas que prevalecen en la isla deseamos terminar dicha relación colonial, tanto los estadistas, como los que promulgan la libre asociación, de los cuales la estadidad es el de mayor número de electores, no son instrumentos descolonizadores, solo el independentismo lo es, ya que no tendría que pedir permiso al Congreso para establecer dicha relación soberana, solo tendría que declarar la misma e iniciar una negociación de indemnización. Las primeras dos ideologías tendrían que ser aceptadas por el Congreso de los Estados Unidos ya que implicaría una manera implícita de anexionismo respecto a la estadidad, ya que sobre la libre asociación implicaría un tratado especial donde se dilucidarían la permanencia de algunos derechos adquiridos en la colonia, como la moneda, la común defensa, la ciudadanía americana, etc.

La Asamblea Constituyente convocada por el mismo pueblo, sin la participación de ningún vinculo colonial, como los partidos insulares coloniales, tribunales o el mismo Congreso. Pues desvincularse es lo que le daría validez a dicho instrumento descolonizador ya que sin la intervención de estos, dicha asamblea seria emanada del pueblo y no de ningún orden colonial. La Asamblea Constituyente que emana del pueblo se viste de una democracia participativa y no por la imposición de algunos. Por esta causa es que se debe convocar a participar a todas las ideologías representativas del pueblo puertorriqueño incluyendo los de la diaspora ya que la mayoría de estos han tenido que abandonar la isla por la poca calidad de vida que se ofrece bajo el coloniaje imperial de los Estados Unidos.

La Asamblea Constituyente del Pueblo garantiza a la ideología ganadora del sufragio electoral el expresarse libremente ante el Congreso por un tiempo límite de 2 años, sin la oposición de las otras ideologías, de ser rechazada o ignorada por el Congreso se le daría la misma oportunidad a la segunda opción favorecida por el pueblo. De ser rechazada o ignorada por el Congreso la segunda ideología favorecida por el pueblo, se pasaría a declarar la independencia de la isla y la terminación de la relacion colonial con los Estados Unidos y daría comienzo la negociación de la indemnización por los daños ocurridos durante mas de 120 años de coloniaje.

Bajo este proceso de participación democrática tendremos la oportunidad de decidir como dijo Don Pedro Albizu Campos, o somos puertorriqueños o somos gringos.

Independencia Ideología Demonizada

Durante más de 500 años de coloniaje hemos sido adoctrinados de tal manera que se ha forjado una coraza protectora, hilvanada por el miedo cuando se habla de soberanía e independencia para Puerto Rico. Tanto España como los Estados Unidos se han encargado de lacerar nuestras almas tan profundo en nuestras conciencias que se nos hace imposible imaginarnos y visualizarnos como un país próspero, insertado en el mercado mundial donde sus habitantes tienen una calidad de vida envidiable como otros países del mundo.

Tanto España como los Estados Unidos utilizaron el condicionamiento social para convertir poco a poco al puertorriqueño en un ser dócil, manejable por las autoridades, en fin, una sociedad con baja autoestima. Aunque siempre a través de la historia han existido valientes desde los tiempos de la colonización española, como Agueybana II en el levantamiento de Yahuecas donde un grupo de caciques se sublevaron ante los españoles por el trato cruel al que eran sometidos los indígenas en la explotación del oro y la agricultura. Aunque fueron sometidos dejaron sentir su dignidad como pueblo ante la ambición del colono, también el levantamiento del Grito de Lares donde las fuerzas revolucionarias se levantaron contra el gobierno español, esta vez criollos y mestizos con la ayuda de esclavos, cansados del trato desigual que recibían al no ser reconocidos como ciudadanos españoles sino hasta después de dicho levantamiento que años después la corona los reconoce como ciudadanos a través de su Constitución la llamada Pepa. El sentimiento nacionalista e independentista nunca desapareció a pesar de los intentos del colono español hasta la invasión de los Estados Unidos en el 1898.

 A la llegada de los estadounidenses, aunque estos llegaron con la supuesta intención de mejorar la vida del puertorriqueño (eso creyeron muchos desconformes con el gobierno español), lo que sucede es todo lo contrario, pues apoderándose de la vida social y económica sumieron al puertorriqueño de a pie a una gran pobreza. Con la apropiación del oro de los municipios, la devaluación de la moneda puertorriqueña, el embargo masivo de fincas y haciendas que hizo que el trabajador agrícola al encontrarse desplazado emigra a las ciudades de la costa. Esta migración hace que aparezcan los arrabales alrededor de los cascos urbanos y aumente el desempleo, poco a poco el gobierno invasor incorpora sus intereses económicos a través de la producción de la caña de azúcar en forma masiva eliminando la soberanía agrícola de los puertorriqueños, convirtiéndonos en súbditos dependientes de estas grandes corporaciones estadounidenses. El sentimiento nacionalista e independentista no desapareció al contrario se fortaleció, ya que a mitad de los años 30 la población electoral de la isla era predominantemente nacionalista y en el 1950 ocurrió la revolución nacionalista en la isla, que, aunque fue derrotada por el ejército y la policía insular al mando de Luis Muñoz Marín, fue el comienzo de la persecución del nacionalismo e independentismo por parte del gobierno de los Estados Unidos mediante el gobierno insular de la isla que era comandado por lacayos locales del Imperio.

Hoy en día el invasor ha condicionado al pueblo con la ayuda de lacayos locales a creer que tenemos una forma de gobierno casi soberana, pero bajo el amparo de los Estados Unidos al entregarnos bajo una Constitución, llamada E.L.A. que solo hace defensa de los derechos de los invasores, dándole garantías plenarias de soberanía sobre la voluntad del pueblo puertorriqueño. Con el pasar de los años se hizo patente el disfraz que pretendían presentar ante el mundo con el E.L.A., que sus propias leyes y determinaciones de sus propias cortes hacen visible la colonia de Estados Unidos que es Puerto Rico. Durante más de 60 años los partidos políticos que han dominado la administración de la colonia han estado fomentando la dependencia económica del pueblo puertorriqueño hacia los Estados Unidos con una economía de consumo brutal ya que en el 1898 la isla producía un 60% de su agricultura para consumo local y hoy en día se consume un 95% de bienes y alimentos exportados, haciendo casi desaparecer al productor local.

Durante mas de 120 años se ha venido demonizando la ideología independentista, primero con la transculturización fallida de los primeros años en la educación, donde se quiso imponer el idioma ingles en las escuelas como lengua primaria, luego con la persecución de lideres nacionalistas, arrestos y desaparición de algunos haciendo que la masa del pueblo desistiera de sus intereses por la independencia reduciéndolo a una ideología de minoría. Y la estrategia que mejor les ha salido, la apertura a las grandes firmas y corporaciones estadounidenses y su capital financiero siendo exento de las contribuciones que le corresponderían a la isla, convirtiendo a la isla en un paraíso fiscal. Todas estas movidas protegidas por leyes que solo benefician la perpetuidad del estado colonial han hecho que pensar en la independencia en un sueño imposible, donde la miseria, la imposición de ideas absolutas a la sociedad y el control absoluto del gobierno sin libertades ni derechos civiles son sinónimo de independencia para la isla.  

Ahora bien, vamos a desmitificar unas ideas que a mi parecer son las más utilizadas por la oposición para demonizar la independencia para la isla.

  • El Congreso y las leyes federales hacen imposible una declaración de independencia.

Esta idea viene de la premisa de que el Congreso de los Estados Unidos tienen que intervenir en todo asunto de sus territorios, cosa que esta explicito en su propia Constitución siendo ellos la última autoridad en decidir sobre todo asunto. Lo que muchos no saben es que la independencia es un derecho inalienable y que la voluntad soberana de un pueblo o territorio es suficiente para ser reconocido por el resto de las naciones del mundo. En otras palabras, solo hace una votación concertada por el pueblo y decidir por la independencia para empezar el proceso de traspaso de poderes con los Estados Unidos y eso se consigue concertando una Asamblea Constituyente para que el pueblo se exprese. Luego pasarían ambas naciones soberanas a negociar el traspaso de poderes y la indemnización económica por los daños acaecidos a la colonia durante su dominio.

  • Una economía sustentable es imposible en la independencia, pasaríamos hambre.

Con la multitud de programas federales para diferentes ayudas al gobierno para desarrollo de obras, educación, salud, ayuda alimentaria crea un ambiente de dependencia total que resultaría obvio pensar que si nos separamos de los Estados Unidos pasaríamos hambre y no podríamos tener desarrollo económico confiable. Nada más lejos de la verdad, ya que todos los políticos locales saben que el Congreso de los Estados Unidos tiene un borrador sobre el traspaso de poderes a la isla si esta declarara su soberanía y escogiera ser independiente, este borrador incluye una transición de 10 años con fondos suficientes para comenzar una inclusión al mercado mundial. Además, se declara nula la deuda fiscal ya que esta es perteneciente a la metrópoli, así como ellos le exigieron a España que liquidara la deuda de Cuba para recibirla en el 1898, como parte de la cesión de territorios en el Caribe ya que se consideraba esa deuda parte de España para mantener la colonia cubana en aquel entonces. También se eliminaría por defecto las leyes de cabotaje al declararse la independencia y se haría hábil la isla para comerciar con cualquier país del mundo cosa que no puede hacer en estos momentos, ni transportar en marinas mercantes más económicas. Otra acción que podemos hacer es que en esos 10 años de transición podemos establecer nuestra moneda, cosa que teníamos antes de la invasión, incluso se puede negociar el uso del dólar como hasta ahora por un tiempo definido como hacen otros países en el mundo. Pero lo mas importante es desarrollar la industria nativa agrícola y desarrollar el mercado de emprendedores locales ya que esta alternativa le daría la ventaja a la isla de que la economía local comience a tomar forma ante la competencia desleal con los productos y empresas estadounidense y otros países que tienen negocio en la isla, aunque estos últimos también han sido absorbidos poco a poco por el capital financiero estadounidense, ya que hay leyes que los protegen y al absorción tiene que ser mas sutil.

  • Nosotros no tenemos los recursos suficientes para ser independientes.

Se sabe que el primero que dijo esa mentira ante el Congreso de los Estados Unidos fue Luis Muñoz Marín siendo presidente del senado lacayo de la isla, pero nada más lejos de la verdad. Cuando Estados Unidos invadió nuestra isla Puerto Rico estaba más adelantada económicamente que la mayoría de los Estados de la Unión. Gozábamos de universidad, de sistema de salud, de sistema educativo, de independencia alimentaria, moneda propia robusta, pues se equiparaba su valor al dólar estadounidense en aquella época, transportación colectiva por medio de trenes, vías de transportación a través de la isla, refinería de petróleo y más de 100 cosas que hacían de Puerto Rico un lugar de excelencia en el Caribe.

  • Perderemos las pensiones de seguro social, veteranos y jubilados federales.

Nada más lejos de la verdad, ya que esos son beneficios que usted a ganado y en el caso del seguro social, usted ha pagado por el beneficio. Lo que se estaría negociando es el traspaso de las cuentas de aquellos que estén aportando al seguro social en el momento de la transición, ya que se estaría estableciendo nuestro seguro social local para nuestra clase trabajadora.

  • La ciudadanía americana se pierde al ser nosotros independientes.

La ciudadanía a la cual tenemos derecho es irrevocable y solo se estaría negociando hasta que generación se le estaría aplicando la ciudadanía americana nacional que es la que tenemos. Por lo demás los que tenemos nuestra ciudadanía tendríamos nuestra doble ciudadanía la puertorriqueña y la estadounidense, como ocurre con miles de ciudadanos en el mundo con doble ciudadanía.

  • Si somos independientes nos invade Cuba, Venezuela o Nicaragua, conocidos países de América Latina cuyos sistemas de gobierno es socialista.

      Ciertamente en Puerto Rico hay puertorriqueños que creen en el sistema         ideológico socialista, pero la gran masa de puertorriqueños que creen en la independencia cree en un sistema democrático participativo, donde podemos ver otras naciones del mundo que emergen en la economía mundial bajo este sistema democrático participativo. Ser independentista no es ser sinónimo de socialista, eso le han hecho ver al resto del pueblo desde la guerra fría que entablo USA contra el bloque soviético, no sabemos a quien mas demonizaran mañana porque no va de acuerdo con su política internacional.

  • Declara la independencia ante USA, nos dejaran solos de inmediato. ¿Cómo viviremos?

Supongamos que un gobierno que apoye la independencia es quien gana el derecho de administrar la colonia a través de unas elecciones generales, es incorrecto pensar que al otro día se declara la independencia para Puerto Rico. Eso es un proceso que conlleva tiempo, primero ese gobierno tiene que convocar mediante referéndum si los puertorriqueños queremos celebrar una Asamblea Constituyente de Pueblo como método de descolonización, del pueblo acceder se establecerían las definiciones ideológicas representativas del electorado para someter a votación en un estado soberano sin intervención de los Estados Unidos y así obtener la voluntad del pueblo, ese es el proceso internacional de descolonización. Como he dicho anteriormente la única alternativa que necesita la voluntad del pueblo y de inmediato, es la independencia, entonces se establecerían los comités de transición de ambas naciones para trabajar con la transición de poderes y negociar la indemnización por daños incurridos por el imperio a la colonia.

Para terminar y podamos tener una idea clara de la historia no dicha por la prensa de cómo ha sido este capitulo de colonialismo despiadado desde 1898 por medio de los Estados Unidos con la colaboración de puertorriqueños que han luchado y traicionado el ideal de la independencia para la isla demonizandolo,les invito a leer las cartas del congresista Vito Marcoantonio desde el 1935 al 1950, congresista que abogo por la independencia de la isla y presento pruebas hasta la saciedad a presidentes y al Congreso mismo sin lograr apoyo alguno a tal punto que reconoció que Puerto Rico ante el Congreso era solo un negocio de conveniencia. Que el Congreso jamás daría cambio alguno al régimen colonial que disfrazo de E.L.A. ante el mundo y que solo los puertorriqueños uniéndose podrían obtener el cambio deseado hacia la independencia.

Referencia. https://vitomarcantonio.org/chapter_9_ES.php

La Libre Asociación y la Caja de Pandora

Hace unos meses atrás me propuse escribir sobre la importancia de realizar una consulta al pueblo para comenzar un proceso de descolonización a través de una Asamblea Constituyente. Comencé explicando lo que es una Asamblea Constituyente y la diferencia entre esta y una Asamblea Constitucional de Estatus, luego me propuse a describir las ventajas si alguna y desventajas de las tres ideologías representativas del electorado puertorriqueño que son la estadidad, la libre asociación y la independencia. Habiendo expuesto la ideología estadista en mi último escrito sobre el tema de la Asamblea Constituyente, ahora me propongo exponer las ventajas si alguna y desventajas de la libre asociación.

Me propongo utilizar como modelo descriptivo de cómo se podría desarrollar un tratado de libre asociación entre la isla y los Estados Unidos a los tratados que se efectuaron en la república de Palaos y los Estados Federados de Micronesia. Ya que ambos países eran territorios no incorporados de los Estados Unidos en el pasado antes de convertirse en repúblicas y en consecuencia firmantes de tratados de libre asociación.

La posición de ser un territorio no incorporado nos pone en la similitud del proceso que tuvieron estos territorios ahora convertidos en repúblicas asociadas de los Estados Unidos. La república de Palaos, por ejemplo, declaró su independencia el 1ro de octubre de 1994 y ese mismo día firmó un tratado de libre asociación con Estados Unidos por 15 años a cambio de subsidios federales y no son ciudadanos estadounidenses. Ese tratado expiró en el 2009 y actualmente se sigue bajo la jurisdicción del mismo tratado original a base de extensiones otorgadas por el Congreso de Estados Unidos hasta la fecha de hoy.

En el caso de los Estados Federados de Micronesia estos establecieron una constitución el 10 de mayo de 1979 y 7 años después consigue su soberanía tras la firma de un tratado de libre asociación con los Estados Unidos, en septiembre del 1990 las Naciones Unidas reconocen su independencia mediante la resolución 683 del Consejo de Seguridad de la ONU. Los Estados Unidos son quienes manejan la política exterior y estos no pueden hacer ningún tratado de libre comercio que no sea con o a través de los Estados Unidos. En su tratado se incluye el protectorado y ayudas económicas. Su economía se basa en una agricultura básica de subsistencia y de la pesca, su excedente lo vende al Japón, también mantienen una economía de turismo. La mayoría de los ingresos provienen de subsidios federales, un 65%. Australia y Nueva Zelandia representan otros ingresos significativos y otro por ciento restantes lo representa el sector público, tampoco son ciudadanos estadounidenses.

Como podemos notar estos tratados no contemplan una soberanía total en el manejo de sus recursos y contienen limitaciones para que estas repúblicas puedan desarrollarse económicamente.

Cuando se habla de libre asociación en la isla como modelo político y económico a implementar me viene a la memoria la mitología griega y sus dioses, cuando Zeus le regala a Prometeo creador de la humanidad, una mujer llamada Pandora irresistible a los hombres y ésta con una caja misteriosa que se le ordenó no abrir. Prometeo sabiendo las intenciones de Zeus ya que la humanidad lo tenía un poco incómodo por la acción de Prometeo de darle el fuego hurtado a Zeus para la humanidad, rechazó el regalo, pero el hermano de Prometeo, Epimeteo se quedó con ella, aun con las advertencias que le hizo su hermano Prometeo. Esta con su curiosidad femenina abrió la caja, que era el don que le dio Zeus para desencadenar todos los males a la humanidad. De esta salieron todos los males conocidos y por último la esperanza para vencer dichos males que agobian a la humanidad.

La analogía que quiero presentar en esta situación de la opción de la libre asociación para Puerto Rico es interesante ya que Zeus representa a los Estados Unidos, Prometeo representa al gobierno colonial establecido en común acuerdo con los políticos lacayos isleños y Pandora y su caja representa a la opción de la libre asociación.

Los Estados Unidos en su ambición imperialista realizó tratados de libre asociación con estos territorios del Pacífico de manera tal que no les dejó cabida para desarrollar una economía autosustentable sino todo lo contrario dejó una estela sutil de coloniaje bajo esos tratados de libre asociación. En el caso nuestro a la opción de la libre asociación hay de decir claramente que solo un estado soberano puede aspirar a la misma. Es importante saber que para que la isla aspire a un tratado de libre asociación tiene que ser primeramente soberano e independiente, cosa que la administración colonial se ha encargado minar con un terror subliminal al escuchar la palabra independencia. Para los libre asociacionistas el consuelo que les dictan al pueblo es que será un cambio automático de independencia a libre asociación como ha ocurrido en los territorios del Pacífico y tienen razón, pero a cambio de qué. Así como ocurrió en estos territorios nos podría suceder, donde sutilmente se ha perpetuado un estado colonial al no tener la opción de ser auto sustentables de forma económica y sí, totalmente dependientes económicamente de la metrópoli o imperio.

Un tratado de libre asociación podría ser beneficioso si los que manejan la negociación son personas con mentalidad independentista para poder mantener una soberanía económica sustentable para en caso de disolver el tratado de libre asociación podamos seguir hacia delante en el mundo económico sin dificultad alguna. De lo contrario si son personas con mentalidad anexionista tendremos el camino allanado para ser una colonia perpetua del imperio o metrópoli.

Te dejo sobre la cancha el balón de la libre asociación para que cuando escuches hablar a los políticos de la isla sepas los riesgos que podemos correr al darle un voto a ciegas y sin garantías de mantener una soberanía económica autosustentable. Sin garantías de una economía autosustentable no podemos hablar de cambios de estatus, ni independencia ni anexión alguna sería posible, sino pregúntate porqué el Congreso de los Estados Unidos se niega hasta ahora considerar la anexión de la isla como un estado de la nación. Mientras no haya esa base de economía autosustentable la metrópoli o imperio será consecuente con un territorio colonial permanente, sino hagan el ejercicio matemático y verán la inclinación de la balanza.

El Coronavirus y el Distanciamiento Social

Al ver el título pensarán que voy a repetir lo que hemos escuchado de todos lados, el famoso dicho de “quédate en tu casa”, pero no es así. Esta vez quiero hablar de otro distanciamiento social que se ha develado con la pandemia del Coronavirus aquí en la isla de Puerto Rico y tal vez muchos analistas le han pasado por encima, no porque no se hayan dado cuenta, sino porque es un tema escabroso para ser tratado públicamente sin que sean señalados.

El distanciamiento social que ha sido develado es uno de proporciones gigantescos a tal punto que es utilizado por los partidos políticos para crear opiniones públicas amañadas para favorecer sus opiniones. Es tan obvio que cada cuatro años este distanciamiento social decide quién ganará las elecciones, además de liquidar cualquier oponente peligroso para cualquiera de los partidos políticos principales del país.

En el sistema público del país trabajan cerca de 176,850 empleados, dato que dio a conocer el Instituto de Estadísticas de P.R. para la fecha de marzo del 2019. Ahora bien, si esa cifra la multiplicamos por dos haciendo una mediana en cuanto a miembros de la familia que sean electores elegibles para las próximas elecciones generales en la isla, serán un total de 353,700 posibles electores para las elecciones de noviembre del 2020.  Cabe señalar que esta es una fuerza electoral que hay que mantener contenta y disponible al llamado de sus jefes, las distintas dependencias gubernamentales. La fidelidad de estos es inquebrantable y no porque hable de ideologías partidistas, sino porque responden a quien le sirve el cheque los 15 y los 30, más otras delicias más que reciben como vacaciones, días por enfermedad y el codiciado bono navideño, cosa que no se provee en la empresa privada por la llamada reforma laboral que no les aplica a estos.

A diferencia de los primeros los trabajadores de la empresa privada, que dependen de las horas trabajadas y sin ningún beneficio marginal, gracias al gobierno actual y su saliente gobernador Ricardo Rosselló Nevárez quien firmó la ley 80 en prejuicio de la clase trabajadora privada y en favor del capital financiero que muchas veces exprime al trabajador con tal de obtener mayores ganancias, sin compensar el esfuerzo de este para llevar el pan a su mesa en desventaja con el costo de vida. Es este grupo el cual cada cuatro años analiza la trayectoria del gobierno para decidir su voto no ideológico, sino el voto que definirá quién les gobernará los próximos 4 años. Este grupo se mueve según la marea y el esfuerzo de los políticos y partidos para convencer a estos en los futuros comicios.  

Digo esto para que tengamos una mente critica en cuanto al verdadero problema político en la isla y la separación de una y otra clase de empleado en la fuerza laboral de la isla. Esto obliga a los partidos políticos a dar un trato especial a este segmento del electorado, los empleados públicos, favoreciéndolos con leyes que no les aplican como al resto de los trabajadores privados en la isla. Todo esto tiene una finalidad sutil.

En las últimas 4 elecciones generales en la isla desde el 2004 hasta el 2016, los resultados de cada una de estas jamás superarán la cantidad de posibles votos comprometidos de electores que trabajan en el gobierno, junto a dos familiares de estos por cada trabajador público. Inclusive la victoria de Luis Fortuño sobre Aníbal Acevedo Vila que fue una aplastante derrota para este último fácilmente era decidida por los más de 330,000 votantes provenientes del sector de los empleados públicos de manera directa o indirecta. Creo que este es un obstáculo difícil de vencer, pero no imposible por cualquier otro partido político que pretenda llegar al poder por primera vez o candidato alguno de manera independiente.

Hay que buscar estrategias diferentes para llegar a este sector de el electorado del país, un sector poderoso que han sabido manejar los partidos políticos principales que se han compartido el poder en la isla. Juzgue usted quien podrá ganar los próximos comicios según esta teoría del distanciamiento social que ha cogido pon con el Coronavirus.

El Dilema de Puerto Rico sobre la Anexión como Estado de la Unión

Cada vez que llega un político en la isla a proponer la estadidad para Puerto Rico como si se tratara un asunto de magia, me pregunto; ¿Por qué no le dicen la verdad del proceso al pueblo y le venden vanas esperanzas sobre la estadidad? Porque para ser un estado de la Unión se necesita cumplir con unos requisitos que no dependen de la voluntad del pueblo, sino de la Constitución de los Estados Unidos.

¿Hasta cuando los políticos locales y federales dejarán el juego político de exacerbar las emociones de aquellos que desean ser un Estado de la Unión? Creo que eso no dependerá de los políticos sino de la reacción de un pueblo bien educado respecto al tema y mientras los electores se dejen influenciar emocionalmente en vez de exigir educarse racionalmente, este circo no terminará. Los políticos que sustentan este juego político solo buscan gobernar la colonia y administrar un presupuesto combinado que en los últimos años ha sido saqueado y malversado, sirviendo de blanco político para que el colono se abstenga de sus obligaciones con la colonia. Pero en la desesperación de ganar unas elecciones cada político que favorece la estadidad para la isla utiliza un sin numero de falacias o medias verdades para incitar a los seguidores de la estadidad a que le den su voto para seguir administrando la colonia como hasta ahora lo ha hecho el bipartidismo en la isla, aun cuando saben que lo que le prometen al pueblo no depende de ellos.

La Constitución de los Estados Unidos es clara sobre el tema y dice; “El Congreso

 podrá admitir nuevos Estados a esta Unión; pero no se podrá formar ni establecer ningún Estado nuevo…

sin el Consentimiento tanto de las Asambleas Legislativas de los Estados… como el Congreso.”

Articulo 4 sección 3(a) de la Constitución de los Estados Unidos.

 En otras palabras, existe un protocolo constitucional para declarar un nuevo Estado dentro de la Unión. También dice; “El Congreso tendrá Facultades para disponer de, y para promulgar todas las Reglas y

Reglamentos necesarios en relación con el Territorio u otras Propiedades pertenecientes a los

Estados Unidos; y ningún pasaje de esta Constitución se deberá interpretar en Perjuicio de

cualquier Reclamación de los Estados Unidos o de algún Estado en particular.” Articulo 4 sección 3(b) de la Constitución de los Estados Unidos.

Queda claro que el poder del cambio de estatus político colonial de la isla hacia la estadidad está en manos del Congreso.

Ahora bien, veamos cómo funciona el Congreso ante decisiones trascendentales como añadir un nuevo Estado a la Unión. Como señalé antes, en la Constitución de Estados Unidos es claramente manifestado que tiene que ser convocado el Congreso y la Asamblea Legislativa de los Estados para poder tomar acción sobre la inserción de un nuevo Estado. En la practica se necesita 2/3 partes de las Legislaturas de los 50 Estados constituidos a favor de la inserción de la isla como Estado o sea 33 Legislaturas estatales. Así también, se necesita 2/3 partes del Congreso o sea 66 senadores y 290 representantes para poder insertar a Puerto Rico como nuevo Estado de la Unión.  A esto hay que añadirle que son pocos los senadores y congresistas republicanos que apoyan la estadidad para la isla y que en su mayoría son los demócratas quienes se sienten mas identificados con la idea, pero, aun así, falta muchísimo camino por recorrer, camino difícil y escabroso ya que se necesitan en combinación 356 votos congresionales para insertar a la isla como estado de la Unión.

Otra situación insalvable es la paradoja cultural que tienen los estadistas que residen en la isla, ya que la transculturización no ha sido efectiva en 122 años de coloniaje. En la isla el idioma primario es el español y el segundo idioma es el inglés, ya que la gran mayoría no domina ni lo más básico del idioma inglés, aunque haya sido un curso obligado en las escuelas del país. El hecho que se utilicen muchos anglicismos en nuestro idioma coloquial no representa que la gran mayoría de los puertorriqueños en la isla dominen el idioma inglés. El alto grado de nacionalismo que muestra el pueblo cuando hablamos y nos mostramos orgullosos de nuestras ejecutorias en el mundo, equipo Olímpico, concurso de Miss Universo con 5 reinas, una cultura puertorriqueña que trasciende latitudes y muchos puertorriqueños que han alcanzado fama en diversas disciplinas internacionalmente y que la gran mayoría reconoce como orgullo patrio. El puertorriqueño se une en su orgullo nacional aun cuando nos enfrentamos con los Estados de la Unión y eso no es de agrado del ciudadano residente en los Estados de la Unión.

Entonces debemos preguntarnos cual es el interés del político local que vende como solución la estadidad ante tal realidad. Creo que ellos a conciencia lo que quieren es perpetuar la colonia y seguir administrando la misma como políticos de carrera, lo que es una lucha encarnizada aun dentro de sus propios partidos en cuanto a quien será el próximo en ocupar una posición política en el gobierno colonial.

Hay un asunto dual en esto de perpetuar la colonia, por un lado los políticos locales se desbancan por participar en las elecciones de la Unión aun cuando no tenemos derecho de elegir su presidente y por otro lado los políticos que se postulan para el cargo de presidente de la Unión y aquellos políticos donde la concentración de puertorriqueños es numerosa se presentan en la isla a recoger dineros para sus campañas haciendo eco del engaño de los políticos locales respecto a la unión permanente con los Estados Unidos, prometiendo que serán favorecedores de la inserción de la isla como estado en sus estados representativos, cosa que los isleños no entienden que el protocolo del Congreso son más que vanas promesas de políticos aprovechados de la ignorancia de un pueblo adormecido. Además de la ganancia del capital financiero que representa casi la totalidad de la economía de consumo del país, que auspician sus campañas y proponen con sus cabilderos leyes que refuercen la permanencia de la colonia, pues de haber un cambio los más perjudicados serán ellos mismos.

¿Qué posibilidad hay para solucionar el dilema de la estadidad de una vez y por todas? Bueno, sabiendo que la única posibilidad de que seamos insertados como estado de la Unión es con la venia del Congreso y los estados de la Unión, no nos queda otra herramienta legitima que convocar una Constituyente de Pueblo donde el pueblo tenga las garantías de manifestar sus preferencias ideológicas y que la Unión se manifieste de manera final y contundente para que la isla pueda definir su estatus político fuera del marco de toda duda razonable y de manera soberana sin la intervención o influencia de la Unión. Esta solución se expone claramente en el artículo que publiqué en mi blog de FB, Asamblea Constituyente Boricua, hace unos meses atrás titulado; “La Asamblea Constituyente de Pueblo, la única solución”, también hay otro artículo que define y hace diferencia entre una Asamblea Constituyente y una Asamblea Constitucional de estatus. Es importante tener claro que la única manera en que el Congreso pueda contestar de forma definitiva su decisión de insertar a la isla es a través de una Asamblea Constituyente de Estatus, de lo contrario seguirán tomándole el pelo al pueblo con interminables plebiscitos que no son la herramienta para descolonizar al pueblo.

En definitiva, tenemos que despojarnos del miedo y de la incertidumbre, tenemos que educarnos para no ser más presa de políticos de carrera en la colonia, que lo que quieren es administrar la colonia para sus propios intereses egoístas y no para buscar el beneficio del pueblo. Y como dijo don Pedro Albizu Campos; “… o somos puertorriqueños o somos yanquis.”

¡Se acabó el Pan de Piquito!

El gobierno de los Estados Unidos, entiéndase su Congreso y Casa Blanca, se esta preparando para darle la última estocada al gobierno colonial de Puerto Rico, cuando apruebe legislación para acabar con el aporte contributivo del 4% que tributan estas empresas al gobierno local. Estas empresas de forma legitima se incorporan en la isla y a la misma vez tienen su corporación matriz en territorio continental estadounidense, cuando estas generan sus ingresos los desvían a la empresa en la isla para pagar un 4% en contribuciones mientras que en los Estados Unidos continentales solo reportan los gatos de la empresa para también obtener el reclamo de estos al gobierno estadounidense, de esta manera no pagan contribuciones federales y solo un 4% de todo sus ingresos corporativos en la isla. Tanto el presidente Trump, como el ala demócrata y el republicano han acordado mencionar a la isla dentro del bloque de países donde estas compañías serían sancionadas con severos impuestos federales si persisten en esta práctica fiscal, ya que estos consideran que además de no incrementar el empleo en los Estados Unidos continentales, no aportan económicamente al fisco del país ya que al aprovechar estos incentivos económicos en estos países, inhabilitan a la nación estadounidense de recibir ingresos al fisco por parte de estas industrias.

¿Qué significa la eliminación de estas industrias en la isla? ¿Cuál será la intención del gobierno federal con la isla al eliminar el atractivo de inversión por estas industrias en la isla? Cuando hubo la eliminación de la sección 936 en la isla se perdieron miles de empleos diestros en la isla, muchos de ellos emigraron hacia el continente en busca de nuevos horizontes para mantener a sus familias, parece que se repite la historia nuevamente. Esto implica que el ingreso bruto actual cambiará al haber menos plazas de empleos que provienen de estas industrias que de por si elevarán anclas para regresar sus operaciones a los Estados Unidos continentales y disfrutar de los incentivos contributivos que se contemplan en la propuesta de ley. Puerto Rico al ser territorio de los Estados Unidos le aplica toda la reglamentación para la operación de empresas aquí en la isla, lo cual hace dificultoso poder competir con las empresas establecidas en el continente. Esto traerá como consecuencia una perdida considerable de ingresos al fisco local, creando un ambiente de incertidumbre en cuanto a llenar ese vacío en el plan fiscal. Además de obligarnos a pagar la deuda odiosa, aun cuando ya se sabía que podría haber un impago a los acreedores en el año 2020. Al haber más desempleo y menos ingresos al fisco definitivamente traerá como resultado una segunda ola migratoria hacia los Estados Unidos continentales. Entonces me pregunto; ¿quién pagara la deuda? ¿Se seguirán multiplicando los impuestos a los ciudadanos de la isla para poder seguir adelante con una economía ficticia dirigida al consumo? ¿Estarán dispuestos los Estados Unidos a seguir manteniendo un territorio oneroso, si ya no contaremos con suficientes empresas estadounidense para nivelar la balanza? Esto no es cuestión de cual será el resultado de las elecciones en los Estados Unidos, pues al parecer ya estamos sentenciados a sufrir una baja considerable en el plan fiscal, sin la aportación del 4% provenientes de estas empresas. Creo que un ala más poderosa del capital financiero esta atentando contra aquellos que se están estableciendo en la isla para el disfrute de las leyes 20 y 22, donde el gobierno local tiene las manos amarradas ante los truenos que suenan en el gobierno federal. El silencio de los partidos tradicionales es señal de que vienen vientos tempestuosos para actuar en la colonia. Creo que este año 2020 el electorado puertorriqueño se enfrenta a nuevos retos y el panorama existente predice que los partidos tradicionales no contarán con el coaching del gobierno federal de manera seria, pues en campaña veremos dos o tres venir a la isla a realizar promesas incumplidas por años una y otra vez. Creo que la isla tiene que mirar al futuro, un futuro de sacrificio y de tesón para aquellos que residimos aquí, pues debemos despojarnos del fanatismo ideológico sin sentido ni razón de ser, para enfocarnos como un país y no como una colonia pobre y de servidumbre. Tenemos que enfocarnos en mostrarnos al mundo como una plaza competente para producir en las industrias que nos hagan competentes reales en el resto del mundo. Esto equivale a entrar en un proceso de cambios mentales con relación al elector, debemos tener concreto como pensamiento, que el pueblo libera al pueblo, por tal razón tenemos que salir a las urnas y expresar lo que sentimos como pueblo ante la realidad fiscal que estamos viviendo y las pocas probabilidades de ser ayudados para salir adelante económicamente. Además debemos estar dispuestos a realizar sacrificios momentáneos a corto plazo en el haber económico y social ya que en un periodo de transición se hacen ajustes que al principio los podemos ver contraproducentes, pero que a largo plazo nos robustecen como país. Creo que el colono se esta cansando y nos mira con otros ojos, ya no somos tan atractivos y se nos trata con desdén, como algo extraño en su cuerpo social. Creo que nosotros como ciudadanos responsables debemos declarar nuestro sentir y nos queda un camino voluntario hacia la independencia, a crear relaciones de país a país, de buscar realizar negocios convenientes con el resto del mundo económico, de lo contrario nos van a empujar a la brava, nos guste o no nos guste y la diferencia de hacer un cambio agradable es hacerlo con dignidad, razón e inteligencia. ¡Viva la patria libre y soberana!

Las Incongruencias en la Colonia

Una incongruencia se define según RAE, como un dicho o hecho falto de sentido o de lógica.

Dicho esto, a raíz de los acontecimientos acaecidos en los últimos días en Puerto Rico, me llama la atención la actitud de muchos puertorriqueños de decir que en las elecciones del 2020 serán ellos los que decidirán quien llevara las riendas del país, cosa que hasta aquí tiene lógica y sentido. Pero cuando vemos los conflictos que se generan en las paginas sociales sobre si se debe ir a las calles a protestar, aparecen las incongruencias más inverosímiles causadas definitivamente por el miedo al cambio. Personas que estuvieron de acuerdo con las manifestaciones en el histórico verano del 2019 con la situación que se ha levantado ahora en el 2020 y el mismo partido en el poder, con algunos protagonistas del escándalo del 2019, ahora pretenden que el pueblo proteste masivamente. Aquellos que aplaudieron a los deportistas y artistas que salieron junto al pueblo a protestar masivamente hoy día les llaman oportunistas faranduleros, socialista, comunistas (aunque la mayoría no saben lo que significa ser socialista o comunista), sirvientes de Maduro y hasta a Fidel Castro lo sacan de la tumba.

Por otro lado, están los mas sutiles que apelan a la emoción y sentimientos del pueblo, llamándoles insensibles al dolor ajeno al tratar de desviar la atención sobre el sufrimiento de los hermanos del suroeste de la isla que se han visto afectados por los resientes temblores. Pero fue ese mismo pueblo el que se ha desbordado en dádivas y ayudas para estos hermanos y que se ha indignado con el partido en el poder que se ha visto mercadear con el dolor del pueblo y ha tratado de disolver la espontaneidad y solidaridad que ha tenido todo un pueblo de diferentes maneras con los hermanos afectados por los temblores. Todo esto para tratar de manipular su campaña electoral en año eleccionario y nos dimos cuenta de la desfachatez que tuvieron de esconder suministros para que el gobierno federal les otorgara más fondos de emergencia, cuando todos ellos sabían de la existencia de estos almacenes.

No se puede entender como hay electores puertorriqueños que defienden lo indefendible, cuando una gobernadora no electa y que llego al poder por derecho de la constitución colonial de Puerto Rico, cuando se sabía que venía con un pedigrí de escándalos como servidora en el gobierno, que la descalificarían aun dentro de su propio partido. Tal es la incongruencia de estos electores que escandalizados con las ejecutorias de esta señora se dejaron influenciar por la opinión publicada que le otorgo a ella una imagen catalizadora de las emociones despertadas en el verano del 2019. Una gobernante con poca o ninguna credibilidad por su afán de conservar el estilo de gobierno de su antecesor Ricardo Rosselló Nevárez, mintiendo y cometiendo errores que la delatan como una persona sin límites de ambición personal.

 Son estos electores que hablan de arreglar esto con el voto en noviembre del 2020, que dicen que irán a las urnas a emitir un voto por candidaturas y no un voto integro, pero que le llaman socialistas y comunistas a todos aquellos que se han cansado del bipartidismo que ha gobernado este país en los últimos 70 años. Son estos mismos los que pintarán la papeleta nuevamente, si es que lo hicieron en el 2016, con los colores rojo y azul, sin darle oportunidad a nuevas caras con nuevas ideas para gobernar el país. Son estos los que jamás le darían la oportunidad al partido Independentista o a algún creyente en la independencia de la isla que de manera independiente quisiera correr a un puesto electivo, ya que ellos creen que la independencia vendría de inmediato de ser elegidos algunos de estos. Tal es la incongruencia que se han llenado de frases inverosímiles como que Maduro o cualquier país socialista caería aquí de paracaídas a intervenir con la política local, nada mas lejos de la verdad rayando en la ignorancia total de los procesos políticos del país el cual está inundado de intereses estadounidenses por parte del gobierno americano y que de haber un proceso de descolonización para otorgar la independencia este tomaría años en concretarse.

Por lo tanto, cual es el temor de dejar que Juan Dalmau, hombre integro y probo en la política de la isla, sin señalamientos éticos o de corrupción, pueda gobernar la isla después del 2020. O que me dicen un Eliezer Molina candidato independiente e independentista en sus ideales políticos y defensor del pueblo como lo ha demostrado con sus ejecutorias que tampoco se le puede señalar como falto de ética. Ambos podrían merecer la oportunidad real de dirigir el destino político y económico de la isla conforme a sus planes de acción programados, aunque en el caso de Eliezer Molina todavía recoge endosos como candidato independiente a la gobernación.

Estoy seguro de que cualquiera de los dos podría hacerlo y entonces de hacer lo mal, tendrían un pensamiento congruente para desacreditar su gestión. Debemos ya de dejar a un lado la pelea chiquita que como un ciclo destructivo se realiza cada 4 años, tenemos que pensar seriamente si queremos un cambio de administración que nos de luz sobre lo que queremos al final del camino. Tenemos que entender que el Congreso de los Estados Unidos no dará un paso en la descolonización mientras nosotros sigamos el juego de la colonia, votando por los mismos partidos y candidatos representativos de estos como plancha, porque no todos tienen el mismo deseo de servicio y eso se ve en sus ejecutorias con el pueblo, no se resolverá nuestro problema económico con una economía ficticia de consumo donde el país solo ve la fuga de capitales sin beneficio contributivo alguno y la continuidad de la llamada igualdad en el mantengo social. No habrá cambios verdaderos sino dejamos que mentes ágiles se pongan al frente del país para plasmar sus proyectos que según ellos nos sacaran del atolladero económico. Y DIGO ELLOS PORQUE NINGUNO HA TENIDO LA OPORTUNIDAD DE HACERLO CON EL CONSENTIMIENTO DEL PUEBLO. Creo que debemos protestar y hacernos sentir de manera solidaria ante este gobierno y el de los Estados Unidos y en el mes de noviembre hacer los cambios reales que nos llevarán a vivir nuevas experiencias como pueblo.

El Puertorriqueño es la Changa, no lo cuques, no lo cuques…

Hace 16 días que la tierra tiembla en la isla, específicamente al suroeste, donde un gran enjambre de pequeños sismos combinados con otros de mayor intensidad tiene a la ciudadanía de los pueblos del suroeste en pánico en especial a los pueblos de Guayanilla, Guánica, Peñuelas, Ponce y Yauco que se han llevado la peor parte, pero sintiéndose en casi toda la isla.

Algo que quiero resaltar de nosotros los puertorriqueños es la solidaridad con que nos hemos identificado con la parte del pueblo gravemente afectado, física y emocionalmente, pues las pérdidas en esos pueblos han sido graves y hasta donde se sabe hay otras partes de la isla, específicamente en el área central donde también se han visto perdidas. En el resto de la isla lo que abunda es el desasosiego y la incertidumbre de si ocurrirá un temblor mayor con mayor intensidad donde la infraestructura de los servicios básicos es débil y la negativa del presidente Trump de brindar ayuda al pueblo en general ha sido silente. Solamente se activó una ayuda de emergencia que sería utilizada sólo para funciones generales del gobierno. Una movida astuta para fundamentar sus críticas al gobierno local al llamarlos malos administradores de los fondos federales, al tener conocimiento del despilfarro económico que ha ocurrido en especial en esta administración.

Pero lo más importante que ha sucedido es que el pueblo no afectado físicamente se ha desbordado en dádivas y ayudas a la parte afectada por el desastre natural y no solo los de aquí sino también los de la diáspora han dicho presente. Algo que hemos aprendido de las experiencias con los pasados desastres naturales, como con el huracán María, es que hemos aprendido a no confiar en los gobiernos para levantar al país, que las ayudas federales anunciadas, que luego han sido retenidas por los recientes escándalos fiscales donde figuras locales y federales se han visto envueltas y llevadas a los tribunales, más otros hechos que han quedado impunes por los malabares políticos con tal de salir ilesos aún quedan en la memoria del puertorriqueño. Un verano de protestas intensas como el verano del 2019 como resultado de un chat hecho publico de figuras influyentes del gobierno de turno liderados por el renunciante gobernador Ricardo Rosselló Nevárez, donde la burla hacia gente de su propio partido, personas públicas y hasta sus propios electores colmó la copa de esta conducta antiética de estos funcionarios, propiciando la renuncia de todos estos a pedidos del pueblo. Un pueblo que ha destituido a un gobernante fue lo que encendió la chispa patriótica que estaba adormecida y la cual trataron de hacer ver como pasajera. Todo lo contrario, esa herida está latente y el coraje provocado por políticos inescrupulosos está presente. Tanto en la diáspora como aquí en la isla han manifestado que los recursos que se recojan para ayudar a estas familias en estos municipios no serían jamás canalizados a través del gobierno o político alguno si no que la llevarían personalmente o a través de entidades no gubernamentales. Pues como era de esperarse algunos políticos rápidamente aprovecharon la desgracia ajena para hacer política y promover sus candidaturas en año eleccionario, actos indignantes que el pueblo repudia.

Creo que estos políticos, tanto los de aquí, como los de allá están rifando su suerte política con sus actos, pues los de aquí se han expuesto ante el pueblo tal cual son, seres que solo buscan sus propios intereses de los cuales son la mayoría, los de allá con los 5 millones de boricuas que tienen en el electorado federal se exponen al manifestar la apatía por el pueblo puertorriqueño, los cuales son muchos de ellos incluyendo al presidente Trump. El pueblo no olvida los rollos de papel lanzados por el presidente, sus continuos comentario despectivos y racistas cada vez que le mencionan a Puerto Rico, el pueblo no olvida los actos criminales que por tecnicismos o amapuchamiento político han quedado impunes en la isla por parte de los políticos locales, actos que han incluido a la gobernadora actual.

Este pueblo ha demostrado que es un pueblo resilinte que no es fácil volverlo a engatusar con promesas falsas y falacias de políticos inescrupulosos y manipuladores, de gente que se presenta como ovejas mansas y son viles lobos disfrazados de ovejas con la intención de servirse a ellos mismos. Este pueblo que decían de él que la juventud no le importaba la política ni el destino de su pueblo, se han equivocado, que era un pueblo arrodillado, se han equivocado, este pueblo encendió la chispa de las protestas sociales en toda Latinoamérica cuando botó a su gobernante electo en un verano histórico. Este pueblo es comedido en sus actos y ha demostrado que no hay que agarrar un fusil para realizar cambios significativos, que se atreve decirle al gobierno federal que se peine o se haga rolos con la situación del estatus político y nuestra relación con ellos. Este pueblo que está preparado para llevar un mensaje contundente tanto al político de aquí como al de allá en estas próximas elecciones, de que estamos cansados de tanto abuso y desprecio, que somos un pueblo con dignidad e identidad, así que como dice el personaje de comedia, Yelaika les decimos a todos los políticos a los de aquí y a los de allá; “No me cuques, no me cuques.”

Una Invitación a la reflexión, por un Puerto Rico mejor.

En estos días en que la población se ha desbordado con ansiedad en las redes sociales, me gustaría invitarle a una reflexión un algo atrevida. Quiero con esto aclarar que no estoy en contra de la oración a la cual sosegadamente invitan miles de compatriotas a través de las redes sociales, ya que llevamos unos cuantos días a la expectativa de un evento natural catastrófico, pues ha estado temblando en la parte sur de la isla mucho más de lo normal.  Se que esto causa ansiedad en muchas personas, pues el índice de personas afectadas emocionalmente en el país es en una proporción de 3 a 1, o sea que de cada tres personas hay una afectada emocionalmente. Triste realidad, donde hay una sociedad que es manejada por la opinión publicada proveniente de muchas fuentes, como lo son el gobierno, la religión, los medios de comunicación y las redes sociales. Fuentes que son manejadas con distintos intereses, pues cada cual hala la sardina para su sartén y en muchas ocasiones con pocos escrúpulos.

Qué podemos hacer ante tantos frentes que dicen tener la verdad sobre cada uno de los problemas que nos atañen a nosotros los puertorriqueños, pues creo que ante todo este país tiene un trasfondo religioso fuerte e influyente y eso es bueno desde el lado espiritual y no sectario, el invocar a la Fuente Creadora desde diferentes ángulos, pues hace que en esta isla ocurran eventos que les podríamos decir milagrosos, personalmente entiendo estos eventos como la convergencia de energía positiva sobre un solo punto y con la misma intención. Pocas veces han ocurrido ya que en nuestra isla es difícil aglutinar diversidad de pensamientos para resolver algún problema serio con una misma intensión, sino pregúntenle los que quieren ver a esta isla libre y soberana, todos tienen una fórmula especial. Sin dejar de mencionar a los estadistas que cada cual quiere ser estado de manera personalizada, otra misión imposible.

Como dije al principio, no estoy en contra de la oración, creo que es parte de nuestro diario vivir y hasta el más incrédulo en su momento crítico eleva una oración a lo que él o ella puedan creer, ya sea a un ente externo o hacia ellos mismos. Lo importante es que todos creemos en algo o alguien, pues los que no creen en un dios, creen en ellos mismos y eso es tener fe, que es la capacidad de manifestar los pensamientos de tal forma que se materialicen según la intención de nuestra oración. Por favor, no me disparen desde la vaqueta, esto que digo es lo mismo que dice Hebreos 11.1 en la biblia cristiana. Pero qué autoridad tengo para decir eso, bueno no es que sea arrogante, pero voy a hacerlo en este momento para satisfacer la curiosidad de algunos. En el 1976 viaje a Venezuela con la anuencia y soporte de una denominación religiosa a la que pertenecí en el pasado, allí tuve la oportunidad de estudiar teología y psicología con un enfoque bíblico y pastoral. No puedo decir que todo lo que he vivido ha sido en vano, pues este evento en particular me ha servido mucho para comprender y entender mi origen divino y propósito de vida la cual todos tenemos que entender y comprender sino queremos peregrinar en vano en esta existencia. Que todos procedemos de una misma Fuente de sabiduría y poder únicos que nos da la capacidad de poseer y compartir para nuestro propio bien común.

Por eso hago este llamado a la reflexión, por un Puerto Rico mejor, haciendo una proposición atrevida y singular, en vez de pedir oración para que no tiemble la tierra, lo cual no digo que sea incorrecto, sería mejor si hacemos un llamado a la oración para que nuestros políticos y demás servidores públicos no sean susceptibles a la corrupción, sería mejor si hacemos un llamado a la oración para que la mente del puertorriqueño sea más analítica y menos emotiva a la hora de ir a las urnas, sería mejor si hacemos un llamado a la oración para que seamos un pueblo más dado al bien común y las buenas relaciones, puedo seguir añadiendo muchos más por qué, pero lo dejo a al buen juicio de cada uno

Como dije al principio, no es que esté en contra de la oración, lo que propongo es que seamos sensibles a la realidad en que estamos viviendo, que seamos pro activos en unirnos en un mismo propósito desde nuestras propias trincheras mentales para acabar al enemigo común, el conformismo social que estamos viviendo que nos lleva en un derrotero moral. Si queremos un mejor Puerto Rico tenemos que unirnos en propósito y acción para el bien común de todos los puertorriqueños.  

Año 2020 Determinante en el Futuro Político y Económico de Puerto Rico

Como puertorriqueño me preocupa el rumbo que tomará la sociedad puertorriqueña en el año 2020, año electoral en el país. Hemos experimentado diferentes situaciones durante este cuatrienio donde los escándalos en el partido gobernante han sido la orden del día, donde no hay esperanza de cambio alguna en cuanto al estilo de gobernanza que se le ha impuesto al país por tradición, más aún, con una Junta de Control Fiscal que cada día asume más control sobre la sociedad puertorriqueña, agobiando nuestro diario vivir. ¿Qué podemos hacer al respecto para cambiar este panorama que se nos presenta en el año electoral 2020? ¿Tendremos la iniciativa y la voluntad para cambiar esto? ¿O seremos un pueblo débil y resignado a entregar el país que nos vio nacer a manos extrañas?

Hay un panorama que hay que atender obligatoriamente si queremos mantener a la isla en nuestras manos y no en manos extrañas, ajenas a nuestra idiosincrasia. El año 2020 no solo será el año electoral, sino que también será el comienzo de los recortes sustanciales de las pensiones de nuestros retirados, seguirán los aumentos escalonados de los servicios de agua y luz, que ahora mismo para muchos es insostenible y oneroso con sus ingresos actuales. Se perfila un impago en el segundo año del pago de la deuda fiscal, lo que da indicios de una oleada nueva de impuestos al pueblo puertorriqueño. Y como decía Héctor Lavoe con su salsa; “…todo tiene su final, nada dura para siempre…”, es la pura realidad, ya la isla de Puerto Rico lleva más de 500 años de coloniaje abusivo sin la más mínima posibilidad de desarrollo económico. Pues la economía de la isla es inducida a una economía de consumo por el capital financiero que es quien verdaderamente domina el transcurrir político del país perpetuando el estado colonial, haciendo que la fuga de capital sea gigantesca al lado de las migajas que aporta el gobierno federal para alimentar el ciclo colonial que funciona a base de una economía de consumo.

Además, el gobierno de turno sabiendo que en su búsqueda infructuosa de convertir a la isla en un estado de la nación estadounidense y del continuo rechazo del Congreso de esa nación han estado aprobando cambios en la ley electoral de la isla haciendo más conflictiva la manifestación democrática del pueblo. Han eliminado colegios electorales creando disgusto en el elector haciendo que estos opten por no votar en los próximos comicios. Es sabido que la merma del electorado en las últimas elecciones generales ha sido notable, pues solo la mitad del ciudadano elegible se ha volcado en las urnas a ejercer el voto. Con la proliferación de unos nuevos partidos le hace viable repetir nuevamente en el próximo evento electoral captando ese elector comprometido por diversas razones de las cuales la ideología estadista es la menos probable, ya que estos políticos se dedican a comprar votos con promesas de empleos y favores a sus correligionarios en el año electoral, lo cual es costumbre de todos los políticos de carrera y son muchos los que sucumben a última hora a su encantamiento.

Pero qué podemos hacer para contrarrestar esa jaibería partidista del gobierno de turno con el afán de coronarse nuevamente como administrador de la colonia en el 2020. Creo que debemos de hacer el sacrificio ineludible de acudir a las urnas, aunque tengamos que caminar un poco más y lejos de nuestras comunidades para ejercer el voto. Esto es necesario para que no ocurra otro secuestro eleccionario que haga el camino del triunfo no solo al gobierno de turno y sus candidatos, sino a todos aquellos que no han dado visos de buen servicio al pueblo y lo que buscan es perpetuar la colonia como lo han hecho otros en años anteriores y más aún cuando quieren resolver el estatus con un plebiscito fatulo y excluyente de otras ideologías. También hay que tener en cuenta que es lo que ofrecen para aliviar o resolver nuestro entuerto.

Desde las elecciones pasadas ha surgido el fenómeno del candidato independiente para la gobernación, cuando figuras como la de Manuel Cidre y Alexandra Lúgaro figuraron en la papeleta como opciones de cambio, fenómeno que dio un giro nuevo en la política puertorriqueña. Este año Alexandra Lúgaro figura como la candidata a la gobernación por un nuevo partido político que se suma a los dos partidos tradicionales, pero se encuentra otro y único candidato a la gobernación en carrera independiente el Sr. Eliezer Molina, ingeniero de profesión, caficultor y líder ambiental. De todos los candidatos que han salido, comparándolo con Cidre y Lúgaro, este parece tener sentido de urgencia en cambiar el estilo de gobernanza del país, cosa que anhelamos muchos puertorriqueños.

Entre las muchas cosas que expone en su programa llamado el Antídoto, este expone como solución a nuestro problema económico colonial, el ir recobrando nuestras variables económicas que nos han sido vetadas por el capital financiero (Entiéndase la banca, las industrias foráneas y las leyes que promueven la fuga de capitales sin dejar contribución alguna en el país.) Con esta estrategia se pretende revertir la fuga de capital y fortalecer la economía local hasta llevarnos a un punto de autosuficiencia, para luego resolver nuestro estatus político a través de una convocatoria a una Asamblea Constituyente de Pueblo sin la participación de partidos políticos ni del Congreso estadounidense, para validar una participación democrática del pueblo.

Eliezer Molina se encuentra recogiendo los endosos que le pide la Comisión Estatal de Elecciones bajo el nuevo reglamento lo que lo pone en desventaja corriendo en contra del reloj para cumplir con la cantidad de endosos requeridos. Aun así se perfila como el único candidato independiente que trae un programa de gobierno que promete cambios en el estilo de gobernanza, cosa que el pueblo reclama desde distintos sectores ideológicos, pero que los partidos en carrera no ofrecen sino el estilo tradicional que ha traído al país a este atolladero económico irreversible si se sigue en el viejo estilo de dependencia y consumo, mas no el nuevo estilo de producción y rescate de capital que ofrece el programa el Antídoto del candidato independiente Eliezer Molina.

 Hoy uno de los medios noticiosos mencionó al candidato en proceso de validación de su candidatura a la gobernación, como un ambientalista en uno de sus reportajes y no como un político con aspiraciones y en ejecuciones actuales en favor del pueblo y su medio ambiente, dejando ver claramente cómo los medios de información ignoran a sabiendas su papel protagónico en la política puertorriqueña.

¿Por qué quiero hacer énfasis en su persona? Pues creo que el programa y las ideas que ha traído en resumen es un porfolio que presenta soluciones reales, fuera de líneas partidistas, que busca el beneficio del pueblo y no de un partido, para empoderar al pueblo sobre su destino político en la solución del estatus colonial presente y por ende de la deuda odiosa que los partidos se empeñan en hacernos pagar en perjuicio del pueblo trabajador y sus retirados.

El año eleccionario 2020 se perfila como uno de los más interesantes en décadas y para eso se necesita la acción del pueblo. Acción que comenzó expulsando a un gobernante en el verano del 2019, cosa que no debe quedarse ahí, sino también que es la oportunidad de reformar nuestro gobierno con unas expectativas de cambio en cuanto a la forma de gobernarnos. Buscando mejorar nuestra economía para luego resolver de una vez por todas nuestro estatus político colonial que nos agobia actualmente.

  ¡No te quedes en tu casa cambia la historia con tu voto y no permitas que te utilicen más cada cuatro años!