El Norte a Seguir en las Asambleas de Pueblo

Desde el verano del 2019, la isla de Puerto Rico ha vivido experiencias que a simple vista han cambiado la mentalidad de la gente en cuanto a partidos políticos se refiere, así lo creen muchos analistas de la política insular. ¿Pero cuál es la verdadera realidad del pueblo luego de las protestas civiles?

 En mi plano personal, creo que nada ha cambiado excepto la conciencia de algunos que creen firmemente que la solución de esta madeja colonial, que hay que detenerla para siempre con una Asamblea Constituyente de Pueblo, el resto del pueblo insiste en seguir luchando desde trincheras antiguas y caducas que tienen bases en políticas internas de los líderes de antaño que su estrategia ya no se adapta a estos tiempos. No es que esos líderes no tuvieran la razón de lo que expusieron en su tiempo, ya que algunos tienen ideas que las podemos aplicar en el día de hoy, pero enfrentar el neocolonialismo y al neoliberalismo que son dos corrientes que pululan la política internacional, estas no se pueden enfrentar ni vencer desde trincheras caducas.

Hoy día las asambleas de pueblo han sido la respuesta de las manifestaciones del verano del 2019, se han comenzado a realizar las mismas en más de 32 municipios alrededor de la isla sin contar varios sectores dentro de estos municipios en especial en el área metro. Nuestras municipalidades la componen 78 pueblos o sea que existe más de un 8% de los municipios trabajando en educar al resto del pueblo en nuestra problemática política existencial. La pregunta clave es la siguiente, ¿Dónde están los puertorriqueños que participaron masivamente en el verano del 2019? La respuesta es sencilla, todo fue una emoción sin un norte a seguir por la mayoría que se manifestó, todo ya paso, los medios, los analistas políticos de la colonia y los partidos políticos coloniales se han encargado de apagar la llama.

 Las asambleas públicas de pueblo en su mayoría se han diezmado según se van celebrando asambleas posteriores y todo por el mensaje de que quienes protestan son un puñado de socialistas y comunistas del país. Mensaje que se han encargado en llevar las facciones de los distintos partidos coloniales que han intercambiado el gobierno cada cuatro años.

 Hay asambleas que por consenso no hablan de la descolonización como situación medular de todo lo que acontece y tampoco de una Asamblea Constituyente de pueblo como solución a todos nuestros problemas políticos y económicos. Simplemente han caído en la falacia de creerse que esto es un mensaje exclusivo del sector independentista y nacionalista del país, cuando la colonia nos afecta a todos por igual, estadistas, libre asociacionistas e independentistas. Claro esta no incluyo el estadolibrismo ya que este es consecuente desde su raíz con el colonialismo en que vivimos, aunque una masa de esa colectividad que lo representa no lo quiera reconocer, aunque ya están divididos en su concepción futura como colectividad. Pero a nosotros nos atañe que la metrópoli ya reconoció que somos una colonia y según los tratados que ha firmado en la actualidad han ido invalidando de manera académica el Tratado de Paris y la existencia de una relación con el ELA como estatus político valido entre nosotros y la metrópoli en la actualidad.

El miedo subconsciente nos domina a la mayoría por igual entre las asambleas de pueblo, llámense independentistas, estadistas y libre asociacionistas ya que los primeros no saben llevar un mensaje inclusivo y quieren ser los únicos protagonistas en la descolonización del país, los segundos porque creen que la metrópoli les concederá la estadidad porque somos ciudadanos americanos, pero le tienen miedo al rechazo de la metrópoli aunque la mayoría del país apoya la estadidad, aun así llevamos 122 años de coloniaje, y los últimos porque son una mezcla de neocolonialismo y neoliberalismo creen que la metrópoli les aceptara su propuesta.

Los partidos políticos de la colonia y el capital financiero ya comenzaron a realizar su trabajo de desmantelar las asambleas de pueblo, así como lo hicieron en el 1937 para impedir que el pueblo se manifestara en una Asamblea Constituyente que descolonizaría al pueblo en aquella ocasión.

  Hoy se repite la historia, pero con un ingrediente adicional, una deuda que según las leyes internacionales se ha declarado una deuda odiosa impagable, como un grillete colonial. Esta vez es imperante que retomemos el tema de la Asamblea Constituyente como remedio no solo a la deuda impagable, sino también a todos los males que nos aquejan económicamente como país. Ese miedo infundado con mentiras creando una autoestima baja como pueblo para hacernos creer que nosotros no podemos solucionar nuestro problema de estatus colonial es promovido por la metrópoli ya que sus intereses se verían adversamente afectados de haber un cambio de estatus sea cual sea favorecido por el pueblo. Por esta razón debemos fomentar el tema en las asambleas de pueblo, traer expertos para que hablen del tema y que nosotros mismos seamos portavoces a nuestros compueblanos de la naturaleza de las asambleas de pueblo y fomentar la convocatoria a una Asamblea Nacional con representantes de las distintas asambleas locales, para determinar el curso a seguir ante el reto de convocar una Asamblea Constituyente de Pueblo para definir de una vez y por todas nuestro estatus colonial que es el problema principal en nuestra isla.

DIFERENCIAS ENTRE CONSTITUYENTE Y ASAMBLEA CONSTITUCIONAL DE ESTATUS

En estos últimos años hemos escuchado hablar a los políticos de la isla sobre asambleas constitucional de estatus y a otros sobre una asamblea constituyente. ¿Pero qué es todo esto y en qué se diferencian una de la otra? No muchos lo saben en el pueblo, aunque los políticos sí, lo saben bien y les gusta confundir con sus mensajes.

Primero quiero definir lo que es una constituyente, y es todo aquel o aquello que compone o forma algo. Por ejemplo: “Mañana dará comienzo la campaña por una Constituyente impulsada democráticamente por el pueblo.” “Soy un constituyente que colaborará para formar la nueva Constitución.”  El Poder de una Constituyente reside en que esta crea de manera democrática mediante un referéndum el Estado Soberano para luego delinear su curso a seguir. En otras palabras, el poder constituyente tiene la facultad de dictar el orden jurídico de un territorio como en el caso nuestro, Puerto Rico, para convertirlo en un estado soberano y luego definir su futuro político. ¿Por qué digo definir su futuro político luego? Bueno si queremos un proceso democrático debemos ser inclusivos con las ideologías políticas representativas del pueblo. Pero me dirán que la estadidad, ni la libre asociación de acuerdo con la ley internacional de descolonización, no son instrumentos descolonizadores y tienen toda la razón. Pero si queremos un proceso donde toda la voluntad del pueblo participe, tenemos que incluirlas juntamente con la independencia. Así que por esa razón tenemos que incluir dos referéndums uno para aprobar la constituyente y otro para definir el destino político del estado previamente constituido. Por ejemplo, si en el segundo referéndum ganase la estadidad como instrumento de integración a los Estados Unidos, le tocaría al Congreso aceptar o rechazar la voluntad del pueblo constituyente. Ahora bien, si fuese rechazado su dictamen, entiéndase bien que no es una petición ya que en una Constituyente no se pide, y sí se dictamina la voluntad soberana del pueblo, entonces nos quedaría el camino de elegir entre la independencia y una república asociada mediante una segunda vuelta. Aquí no quiero entrar en el proceso de establecer una Constituyente de pueblo ya que eso es tema para otro artículo.

Ahora quiero hablar de una constituyente de estatus, ya que si no entendemos bien la diferencia entre ambas podemos ser victimas del engaño departe de políticos que lo que quieren es seguir participando dentro del sistema colonial. Ya nosotros el pueblo puertorriqueño hemos experimentado la superficialidad de lo que es el desarrollo económico dentro de una colonia, lo que queremos es cambiar de sistema territorial donde nos beneficiemos todos y no solo el capital financiero como ocurre en estos momentos. Una asamblea constitucional de estatus, lo que persigue es modificar la constitución vigente, en el caso nuestro el E.L.A., cosa que tampoco cuestiona la legitimidad de los cambios que se hagan en la misma. Por lo tanto, en el caso nuestro sabemos que la Corte Suprema de los Estados Unidos dictamino que Puerto Rico pertenece, pero no es parte de los Estados Unidos. En otras palabras, validó a la isla como un territorio subjeto a las leyes territoriales promulgadas por el Congreso de los Estados Unidos y no reconoció al E.L.A. como el instrumento válido de nuestra relación con ellos. Aunque el proceso para convocar la misma sea igual o parecido al de la Constituyente, la asamblea constitucional de estatus no persigue liberar a la isla de su estatus colonial sino modificarlo. Mientras que la constituyente de pueblo dicta al Congreso de los Estados Unidos, la voluntad firme y final del pueblo puertorriqueño.

Es importante tener en cuenta estas diferencias ya que el momento llegará para convocar una Asamblea Constituyente de pueblo, pues el momento histórico así lo pide, solo basta unir esfuerzos y voluntades para parar este descalabro económico del cual ningún partido político nos puede sacar, ya que legalmente no tienen el poder que tiene el capital financiero que son los que manejan la voluntad de la política norteamericana y su Congreso.    

La Asamblea Constituyente de Pueblo, la única solución

La Asamblea Constituyente es el poder puro de la expresión del pueblo sobre la forma en que quiere conducirse como sociedad, de manera irrevocable y soberana. Solo el pueblo puede decidir su destino como pueblo, ningún poder externo puede decidir por el pueblo ya que no seria la voluntad absoluta del mismo y por lo tanto no se podría llamar una constituyente.

En el caso de Puerto Rico no podemos decir cabalmente que la constitución del E.L.A. sea una expresión pura del poder del pueblo de como el puertorriqueño quiere conducirse como sociedad. Históricamente conocemos que luego de ser redactada dicha constitución, el Congreso de los Estados Unidos necesitaba aprobar dicha constitución, la misma fue enmendada por dicho Congreso y luego fue enviada al pueblo de para que la aprobara en una votación, luego de las enmiendas efectuadas.

Hoy día el gobierno de los Estados Unidos ha declarado abiertamente que dicha constitución fue solo un pretexto al mundo para esconder su relación colonial con el territorio que le fue cedido por el gobierno de España en el 1898. Pues sus cortes han expuesto que Puerto Rico pertenece, pero que no es parte de los Estados Unidos. Nosotros los puertorriqueños ante las distintas vertientes ideológicas que prevalecen en la isla deseamos terminar dicha relación colonial, tanto los estadistas, como los que promulgan la libre asociación, de los cuales la estadidad es el de mayor número de electores, no son instrumentos descolonizadores, solo el independentismo lo es, ya que no tendría que pedir permiso al Congreso para establecer dicha relación soberana, solo tendría que declarar la misma e iniciar una negociación de indemnización. Las primeras dos ideologías tendrían que ser aceptadas por el Congreso de los Estados Unidos ya que implicaría una manera implícita de anexionismo respecto a la estadidad, ya que sobre la libre asociación implicaría un tratado especial donde se dilucidarían la permanencia de algunos derechos adquiridos en la colonia, como la moneda, la común defensa, la ciudadanía americana, etc.

La Asamblea Constituyente convocada por el mismo pueblo, sin la participación de ningún vinculo colonial, como los partidos insulares coloniales, tribunales o el mismo Congreso. Pues desvincularse es lo que le daría validez a dicho instrumento descolonizador ya que sin la intervención de estos, dicha asamblea seria emanada del pueblo y no de ningún orden colonial. La Asamblea Constituyente que emana del pueblo se viste de una democracia participativa y no por la imposición de algunos. Por esta causa es que se debe convocar a participar a todas las ideologías representativas del pueblo puertorriqueño incluyendo los de la diaspora ya que la mayoría de estos han tenido que abandonar la isla por la poca calidad de vida que se ofrece bajo el coloniaje imperial de los Estados Unidos.

La Asamblea Constituyente del Pueblo garantiza a la ideología ganadora del sufragio electoral el expresarse libremente ante el Congreso por un tiempo límite de 2 años, sin la oposición de las otras ideologías, de ser rechazada o ignorada por el Congreso se le daría la misma oportunidad a la segunda opción favorecida por el pueblo. De ser rechazada o ignorada por el Congreso la segunda ideología favorecida por el pueblo, se pasaría a declarar la independencia de la isla y la terminación de la relacion colonial con los Estados Unidos y daría comienzo la negociación de la indemnización por los daños ocurridos durante mas de 120 años de coloniaje.

Bajo este proceso de participación democrática tendremos la oportunidad de decidir como dijo Don Pedro Albizu Campos, o somos puertorriqueños o somos gringos.